
¿Por qué el cuarzo “a prueba de explosiones” es importante en su baño?
Si alguna vez ha utilizado un calentador infrarrojo en el baño, sabrá esa sensación de calor instantáneo que se siente en cuanto se enciende el aparato. Es genial. Para lograr ese efecto, se utiliza vidrio de cuarzo, ya que puede soportar cantidades enormes de calor sin dañarse.
Pero aquí está el problema: las duchas están húmedas. Imagine un tubo de cuarzo que funcione a más de 800°C. Ahora, imagine que una sola gota de agua fría cae sobre él… ¡Pum!
El problema de la gota de agua fría
Cuando una gota de agua fría impacta contra una superficie extremadamente caliente, el vidrio se encoge rápidamente en ese pequeño punto. Es una reacción violenta. El cuarzo normal no puede resistir ese tipo de estrés y termina agrietándose.
Es aquí donde entra en juego el cuarzo “a prueba de explosiones”. No deje que el nombre le asuste: no significa que el calentador sea una bomba. Simplemente significa que se ha añadido una capa protectora o se ha utilizado un proceso especial de templado para evitar que el tubo se rompa en mil pedazos cuando se moja. En resumen, es como una especie de “manta de protección” para el vidrio.
Cómo funciona realmente el calor
Dentro de ese tubo hay un filamento de tungsteno. Cuando se activa el calentador, este no se encarga de calentar el aire de la habitación (eso llevaría mucho tiempo). En lugar de eso, envía rayos infrarrojos directamente hacia la piel. Es rápido y eficaz.
Un consejo útil si está instalando estos calentadores: preste atención al recinto en el que se colocan. Si coloca un tubo de alta potencia en un espacio muy pequeño, el reflector detrás de él sufrirá daños. Asegúrese de que el reflector esté diseñado para soportar ese calor, de lo contrario, tendrá que lidiar con un metal deformado y con un cliente insatisfecho.
El compromiso
Nada es perfecto. Debido a esa capa protectora adicional, podría perderse un poco de esa intensidad de calor. No es un problema grave, pero existe.
Para nosotros, es un buen equilibrio. Preferimos tener un calentador que sea un 2% menos intenso, antes que uno que se rompa en un baño húmedo.
Recuerde revisar bien los sellos del calentador. El vidrio puede ser resistente, pero la electricidad y el agua seguían odiándose entre sí. Si el agua entra en los terminales, se activará el disyuntor, y eso es un problema del cual nadie quiere sufrir.