
Mantener su gazebo caliente sin problemas
Seamos honestos: los gazebos son difíciles de manejar. No están completamente “adentro”, pero tampoco están completamente “afuera”. En ese punto intermedio es donde la mayoría de los calentadores fallan. Debido a la humedad, la niebla matutina y las lluvias ocasionales, los elementos naturales dañan rápidamente los componentes electrónicos.
Hemos visto esto suceder cientos de veces: compras un calentador, funciona bien durante un mes, y luego… ¡pum! Los circuitos se dañan debido a la humedad que llega a lugares donde no debería estar.
Decidimos solucionar ese problema.
En lugar de simplemente colocar un calentador convencional en el techo, construimos estas unidades de 1500 watts, con un chasis diseñado para resistir el agua. Utilizamos juntas y recubrimientos hidrófobos, lo que significa que el agua se acumula en la superficie del chasis y cae al suelo. De esta manera, la condensación no llega a los terminales eléctricos, evitando así la oxidación o corrosión en las próximas temporadas.
En cuanto al calor: 1500 watts es la cantidad ideal. Dado que los gazebos están expuestos al viento, tratar de calentar el aire es inútil. El viento se lleva todo el calor. Por eso utilizamos radiadores de onda corta infrarroja. Este tipo de radiadores no se ocupan del aire; envían el calor directamente hacia usted. Es esa sensación de calor inmediato que se siente tan pronto como se enciende el aparato.
Un par de cosas a tener en cuenta antes de instalarlos:
Primero, tenga cuidado con la potencia eléctrica. 1500 watts por unidad suma mucho rápido. Si decide instalar cuatro o cinco de estos aparatos en un mismo circuito, probablemente sobrecargará el sistema eléctrico. Asegúrese de verificar la carga eléctrica para no quedarse sin luz en casa.
También, recuerde que estos aparatos son resistentes a salpicaduras, pero no son impermeables. Pueden soportar la niebla y el aire húmedo, pero no están hechos para resistir lluvias intensas. Asegúrese de que estén protegidos bajo un techo sólido, para que no se vean afectados por la lluvia.
Al final, lo que queríamos era crear algo que durara. Nada de preocupaciones cada vez que aumenta la humedad. Solo un lugar cálido donde poder relajarse, sin importar las condiciones climáticas.