
Las noches de invierno en el patio no deberían hacer que temamos la cuenta de la luz. Cuando el aire se vuelve frío, lo que queremos es un calor que llegue rápidamente, se mantenga constante y no suponga un gasto excesivo para nuestro bolsillo. Eso es exactamente lo que hace posible un calentador por infrarrojos: calienta lo que realmente importa, sin desperdiciar energía en calentar el aire vacío.
Lo que realmente importa en su funcionamiento
Los calentadores por infrarrojos funcionan porque calientan directamente a las personas y los objetos, y no al aire que está entre ellos. Un elemento de fibra de carbono o cuarzo convierte la electricidad en calor radiante, que se emite a la velocidad de la luz. Puedes sentir el calor en cuestión de segundos, incluso cuando sopla el viento.
Además, su diseño ingenieril permite que los reflectores concentren el calor, que los elementos con baja masa térmica se calienten rápidamente, y que los termostatos mantengan una temperatura constante. Esto reduce el consumo de energía. En la práctica, esto significa que se puede ahorrar hasta un 30% más de energía en comparación con otros calentadores convencionales, manteniendo el mismo nivel de comodidad. Desde el punto de vista de la seguridad, la protección contra volcaduras apaga el dispositivo si este se vuelca, y el sensor de sobrecalentamiento evita que la temperatura suba demasiado.
Por qué es adecuado para vivir al aire libre
Vivir al aire libre se trata de disfrutar del momento, no de esperar a que el espacio se caliente. Un calentador por infrarrojos proporciona un calor radiante que se siente como estar cerca de una pared calentada por el sol: directo, uniforme e inmediato.
Esto significa menos escalofríos, más conversaciones y noches más largas en la terraza. Desde el punto de vista financiero, el ahorro en energía es considerable: una reducción del 30% en el consumo de energía tiene un impacto positivo mes tras mes, especialmente cuando solo se necesita calor durante períodos cortos. Además, evitas las corrientes de aire que provoca algunos calentadores, manteniendo así la comodidad sin ruidosos ventiladores.
Qué debes tener en cuenta
El calor por infrarrojos funciona bien en espacios abiertos y en áreas con corrientes de aire, ya que calienta a las personas y las superficies, y no al aire en sí. Si trabajas en un espacio más grande, podría ser necesario utilizar un calentador de mayor potencia o algún tipo de calefacción adicional.
La instalación es sencilla: basta con conectarlo a una toma eléctrica adecuada y colocarlo sobre una superficie plana y estable. Pero si utilizas varios calentadores, asegúrate de contar con un circuito eléctrico dedicado. Mantén un espacio suficiente alrededor del calentador, y recuerda que la parte exterior permanecerá más fría que con otros calentadores, pero la zona irradiada será cálida.